martes, 29 de septiembre de 2009

Más que cuando tenía

Ahora que no tengo nada, paradojas de la vida, tengo mucho más que antes. No sé si me refiero al dinero, al amor o a la suerte. Tengo más.
No se me ha dado nada bien, no he sido capaz de labrarme una vida, ni he sido capaz de encontrar un amor. No se me ha dado bien conservar el dinero ni los amigos. Soy como una especie rara de ermitaña del siglo XXI, a la que le gustan los hoteles de cinco estrellas y el fuá con Pedro Ximénez. A veces me confundo a mí misma entre la sencillez que aparento y la complicación que me mata por dentro, pero sigo. Y tengo mucho de todo. Puede que no lo podáis ver, seguro, pero por ahí hay cuatro sonrisas que me transportan al infinito. No me afecta que nos caiga un meteorito, como dice Andrés, ni que el mundo se acabe en el 2012 como dice Belén. No me importa casi nada ya, porque tengo de todo y no me cuesta perderlo. Se está bien cuando no se tiene nada material que perder. Eso te hace ser rica y poderosa viendo cuatro sonrisas. Y cuando se acabe el mundo las sonrisas montarán en cuatro caballos de luz y se irán al desierto a seguir iluminando la tierra, aunque yo lo haya perdido todo, incluso la vida. Gracias.

3 comentarios:

Cristina Cañizares dijo...

Mamá, para ti tambien hay un caballo, que no se te olvide!!

Jorge Torres Daudet dijo...

No quiero dejar de desearte unas muy felices fiestas navideñas, en compañía de Cristina y demás familia.
Un abrazo para todos.

Alanita dijo...

En la vida se pierde y se gana, se obtiene y tambien se va, son cosas que siempre pasan y no podemos hacer algo al respecto, pero siempre tenemos el consuelo de haberlo vivido y sentido, pero tambien tenemos la suerte de ganar....