domingo, 6 de septiembre de 2009

LA MUERTE QUE UNO QUIERE

Dicen que nadie quiere morirse. No es cierto. Yo misma muchas veces quiero morirme, pero me lo impide el amor que siento por los demás. Hoy he sabido que una de las personas que más han influído en mi atracción por la muerte, se está muriendo. El se muere, yo sigo viviendo, aunque él me matara hace ya mucho tiempo.
Se ha ido muriendo la gente que me mató en vida, pero por desgracia eso no me hace vivir. Y la lástima es que el rencor no muera con ellos. Es el legado que dejan. Ni bienes dejaron, solo males. El odio, el miedo y la tristeza.
Maldita herencia. Tierra seca y vacía, dolor de no poder cosechar nada en ella. Pido a mis dioses que me dejen perdonar, a ver si así puedo ver crecer un atisbo de de esperanza entre tanta piedra.
A ti solo te deseo que mueras en paz, que no sufras más ni hagas sufrir más. A mi ya no puedes hacerme nada, ni tu muerte es un consuelo, porque para mí ya estabas muerto.
Besos Bea.

1 comentario:

Alanita dijo...

Wao, que melancolicas palabras..!
Lo que dices es cierto, nO hay persona que no quiera morirse, un ejemplo eres tu como lo dices en tu publicacion y otro ejemplo soy yo, a esta prematura edad he querido morirme, desde pequeña segun recuerdo, tuve una ñiñez traumatica y eso no lo saben mis padres. Las personas mueren dejando males, pero la mejor medicina es perdonar, aveces no es facil pero funciona y eso nos hace sentir bien con nosotras mismas.